viernes, 20 de marzo de 2015

Netflix España


A estas alturas, la mayoría de los serieadictos tenemos que conocer sí o sí a una de las empresas punteras en la ficción estadounidense: No es otra que Netflix. 
Una recién llegada como quien dice, pero que en poco tiempo ha revolucionado el negocio, gracias a la distribución por correo, la difusión por streaming y la producción de unos contenidos que rivalizan con las grandes Showtime y HBO: House of cards y Orange is the new black, todo un éxito de crítica y público.

El motivo de hablar hoy de esta joven major televisiva es porque después de muchas negociaciones, parece que por fin va a llegar a nuestro país. No hay nada cerrado todavía, pero parece ser que antes de que acabe el año la tendremos entre nosotros. Una gran noticia sin duda (a expensas del precio de su tarifa plana, claro).
La competencia va a ser reñida, teniendo en cuenta que ya tenemos plataformas asentadas en base al servicio de vídeo bajo demanda como Wuaki, Filmin, Canal+ Yomvi y demás. Por lo tanto la apuesta de Netflix tiene que ser muy arriesgada. No les queda otra que entrar pisando fuerte, con propuestas espectaculares para poder captar al mayor número de espectadores. Debido a su poderío económico las cosas se le pondrán de cara, siempre y cuando realice una estrategia inteligente, sabiendo enfocar bien su contenido y a quien va dirigido. Los espectadores que disfruten viendo las películas cuando le apetezca  o visionar series  a su ritmo, serán los principales beneficiados. Gracias a que todos los capítulos de sus series están disponibles en un pack/temporada desde el mismo día de su estreno, con lo cual cada uno puede digerirla a su gusto. Esta ventaja hará las delicias de los cinéfagos y seriefagos, que estarán encantados de poder estar horas y horas devorando ficción sin parar. Una actitud que se ha adquirido en estos últimos años por muchos espectadores debido sobretodo a los visionados online en Internet de contenidos ilegales, que trasladados a un marco más licito funciona de la misma manera.
Los primeros problemas a los que se va a enfrentar Netflix es que sus dos obras de mayor éxito, mencionadas arriba forman parte del catalogo de Canal+ por lo tanto, no tendremos acceso a ella ya que no tiene lo derechos en España. La competencia está servida, pero no dudamos éxitosque esto favorece a los clientes.

Lo que nos queda claro, es que el streaming está de moda. Y que Internet es una fuerte influencia para el cine y la televisión, es clave entender esto. Netflix parece que aterrizará en España, con los deberes hechos y veremos si el éxito en su país de origen se repite.

sábado, 7 de marzo de 2015

Magical girl (2014) de Carlos Vermut

magical girl cartel


Cuando empezó a sonar el nombre de "Magical girl", la gente se extrañaba de que una película española tuviera semejante título, no suele ser buena señal el inglés para una obra patria. El tiempo pasó y se añadieron más datos sobre la cinta, entonces nos enteramos del director que está detrás, así como del elenco protagonista, para más adelante emocionarnos con su hermoso trailer.

Dicho trailer apenas mostraba detalles de la trama, pero si cierto carácter hipnótico. La cinta fue saliendo victoriosa de su periplo por todo festival donde se presentaba hasta que llegó la 62 edición del festival de cine de San Sebastián, donde se encumbró con ni más ni menos que los dos mayores galardones que otorgó el jurado formado por Natassja Kinski entre otros: la Concha de Oro (Mejor película) y la Concha de Plata (Mejor director), casi nada. 

A pesar de esto no llegó del todo al gran público dado que en su estreno precisamente no tuvo mucho éxito de cara a la taquilla y terminó prematuramente su carrera en salas hasta que se anunciaron las nominaciones a los Goya...¡La cinta de Vermut consiguió 7 nominaciones incluidos mejor película y director! Gracias a este empujón se reestrenó en algunas salas donde el boca a boca está jugando a su favor.

La historia empieza con Luis (Luis Bermejo) un profesor en paro, que tiene que lidiar con una hija otaku que está enferma de leucemia. El está dispuesto a cumplir su último deseo, un vestido de alta costura japones de "Magical Girl Yukiko", su serie favorita. El elevado precio hará que el espectador asista a la odisea de como el bueno de Luis se las ingenia para conseguir a cualquier precio la vestimenta nipona, donde el destino le llevará a cruzarse con Bárbara (Bárbara Lennie), una mujer con graves problemas psicológicos debido a un pasado muy turbio. 

Entre esta dupla nos encontramos con Damián (José Sacristán), un profesor jubilado que ha pasado largo tiempo a la sombra y que tiene una relación con Bárbara que desconocemos. Los tres entrarán en una espiral de chantaje, violencia, amor y tragedia.

El relato que nos propone Carlos Vermut es una oscura fábula repleta de misterio, donde varios personajes se entrecruzan en una trama que mezcla todos los tics de los anteriores trabajos del director (aunque se vislumbra mucha madurez tras su primera película, Diamond Flash). Además, el filme que nos ocupa es mucho más accesible y fácil digerir para el espectador medio, lo que no quiere decir que no sea un producto diferente y arriesgado. Hay un salto cualitativo, sobretodo gracias a una factura impecable, unos actores cargados de verdad y un gran pulso narrativo, pero manteniendo, como hemos dicho ya, sus señas de identidad intactas: esa mezcla de costumbrismo en la España de hoy, unos tintes de noir, algo de fantasía y el gusto por el mundo de las viñetas. Un cocktail que con ingredientes de diferentes sabores jamás imaginarias que tuvieran buen sabor, pero lo tiene. Y cuando lo terminas acaba dejándote un regusto ácido.


magicla girl yukiko

Uno de lo puntos clave es la puesta en escena, un elemento fundamental. Toda historia se puede narrar de muchas maneras y vemos como esta es muy personal, solo Vermut podría hacerlo de esta forma y de ahí su innovación. 

Aplicando al relato una fuerte dramaturgia en cada plano, perfección plástica, composición milimétrica y ritmo pausado pero directo. Todo ello acentuado con la brusquedad que da la naturalidad interpretativa de los protagonistas que acercan al espectador sus problemas con muchísima naturalidad, pero ojo, tratados con distancia o con la frialdad de un Haneke. 

Una de las cualidades del director madrileño es que retrata muy bien los misterios, cosa que no es nada fácil. Utiliza la sugestión y el fuera de campo con mucha soltura, solo muestra lo que tiene que mostrar dejando volar a la mente del espectador (algo muy importante), con unas elipsis cojonudas y un buen uso de encadenados y fundidos a negro, buen ejemplo de ello lo vemos en la secuencia de la habitación del lagarto negro donde acude el personaje de Bárbara. Es importante lo que se cuenta y lo que no se cuenta.

Poco a poco nos vamos introduciendo en la historia, solo con el paso de los minutos las cosas se irán aclarando, pero ¡ojo!, el espectador también tiene que poner de su parte para poder ver el lienzo al completo, esta no es una película cualquiera, te exige pero a la vez te recompensa, pero quien piense que va a buscar pura evasión puede que acabe decepcionado. Estamos ante una historia diferente y original como no podía ser de otra manera si has visto el cortometraje Michirones, de obligado visionado para entender a este autor.

magical girl barbara

Nos encontramos ante una obra fragmentada y dividida en capítulos, con una estructura muy marcada donde se sirve de las elipsis como elemento narrativo esencial, saltando de un personaje a otro en momentos clave en un montaje muy trabajado. Un ritmo con una cadencia sosegada pero que termina siendo contundente. Brutal en su calmada poesía.

En el terreno interpretativo el más cómplice con el espectador es el personaje de Luis Bermejo pues sus similitudes con la situación actual de paro e impotencia por parte del ciudadano de a pie. Viéndose obligado a vender por cuatro perras unos libros que para un profesor de literatura son todo. Un trabajo muy logrado sobretodo gracias a la naturalidad, sus escenas son las más cotidianas y el sentimiento de un padre hacia su hija llega fácilmente al público.

Sin embargo, Bárbara Lennie juega otro papel diferente. Hace un personaje que será icónico en nuestra cinematografía, esa cicatriz que en realidad es un ojo sangrante que nos mira cargado de dolor. Enigmática, cruel y desgarradora, que se erige como estrella de la función desde el primer fotograma donde aparece. Ella es La niña de fuego que da título a la canción leit motiv de Manolo Caracol. Una atractiva joven que solo quiere satisfacer a su marido, quien parece que la controla y la trata como si fuera una paciente o peor aún, una cría. Ella estará dispuesta a hacer cualquier cosa por seguir con él. Un sacrificio por amor, algo que tiene en común con el personaje de Luis Bermejo. Sin embargo, Lennie nos enseña a través de su vivencia a una mujer oscura, frágil y problemática, con muchas sombras y alguna luz pero que realmente a pesar de su fragilidad psicológica, es la figura más poderosa y manipuladora del filme sitiando a sus partenaire masculinos un escalón por debajo. Siendo estos meros títeres de los sentimientos de esta femme fatale.

A destacar el nuevo resurgir cinematográfico de José Sacristán, que ha vuelvo a lo más alto construyendo personajes muy complejos en películas de jóvenes autores nacionales como Javier Rebollo o David Trueba. Interesado siempre en buscar nuevos horizontes en su dilatada carrera. No sabemos por qué motivos a vuelvo al celuloide pero a Dios damos gracias por ello y muy atentos estamos al próximo trabajo del actor.

La retorcida historia de Magical girl, es un juego, un puzzle como el que hace Damián en su casa. Piezas que va colocando Vermut con mimo, que hasta que no lo terminas no sabes que tienes delante. Un cuento macabro sobre hasta donde estas dispuesto a llegar por conseguir lo que quieres. Lo duro de la vida y más en nuestro país. Las luchas interiores que todos tenemos, como el pasado afecta a nuestro futuro y sobretodo como las personas buenas puede hacer actos malvados.

El espectador no sabe lo que se va a encontrar en la pantalla y eso es bueno para los que no se conforman con esta era en la que uno nunca entra virgen a una sala. Los que prefieren encontrarse con algo conocido que enfrentarse a algo nuevo. Por eso, esta película merece la pena, puede gustarte o no, tienes sus aciertos y sus desaciertos pero sin lugar a dudas estamos ante un producto valiente que nos hará reflexionar, algo no tan común en estos tiempos.