viernes, 28 de agosto de 2015

Daredevil (2015) Primera temporada

daredevil netflix

La serie de Netflix que tanto estábamos esperando los fans del cuernecillos llegó por fin y ¡en streaming! El mes de abril estaba marcado en nuestro calendario desde hace mucho, también Juego de tronos para que nos vamos a engañar. El tiempo ha pasado y tras el revisionado de nuestro capítulos preferidos, aquí tenéis nuestra reseña. Enjoy it!

Creada por Drew Goddard y basada en el conocido superhéroe de Marvel, Daredevil nos cuenta la historia de Matt Murdock, un abogado ciego que por las noches combate el crimen como Daredevil. Pero este escueto resumen no os prepara para lo que vais a ver, porque lo importante no es la historia al fin y al cabo es un plantilla parecida a la de otros enmascaradossino la forma de contarlo. La manera de abordar la ficción.
Desde el primer momento con unas pocas pinceladas nos muestran el concepto, el tono y los personajes que van a poblar las calles de Hell´s Kitchen capitulo tras capitulo, siendo muy rupturista con sus homólogos del universo cinematográfico (cosa que se agradece bastante) y mostrándonos algo tan popular de forma novedosa, sobretodo si hablamos de la pequeña pantalla.
Nos encontramos entonces, con una historia urbana, con personajes de a pie con unos problemas más o menos realistas como puede ser dos abogados novatos que intentan montar un buffete desde cero en su antiguo barrio, lo cual acentúa cierto carácter social, que contrasta con el contexto del universo Marvel (en muy segundo plano), sin rastro alguno de superhombres con sus coloridos trajes ni conflictos cósmicos. La violencia explícita, el ambiente sombrío, los personajes de moralidad dudosa, la ciudad rota y la religión son otros elementos clave en el desarrollo de la trama principal. 
La cruzada de Matt Murdock es por lo tanto, conseguir limpiar a Hell´s Kitchen de los criminales que la pueblan, donde la justicia que él representa por el día no puede llegar, el enmascarado de noche sí. Dado que es una adaptación de otro medio, está claro que para sentar unas bases se necesita material donde investigar, aquí la base es muy clara: la obra de Frank Miller, el hombre al que le debemos el Daredevil moderno. La novela gráfica de mayor reminiscencia es El hombre sin miedo y no hay que ser muy listos para darse cuenta de ello. Lo más llamativo es el traje, que tanto a dado que hablar y que finalmente es uno de los grandes logros de la serie, dotando al actor de espacio de expresión además de dar un carácter intimidatorio a pesar de ser un simple pañuelo en la cabeza con una vestimenta de calle que cualquiera podría ataviarse. 


Uno de sus aciertos es que la serie se toma mucho tiempo y esfuerzo en los secundarios, tratándolos con mucho mimo, sembrando subtramas muy importantes alrededor de ellos. No son unas meras comparsas sino unos elementos fundamentales, los pilares donde se asienta la lucha de Matt/Daredevil donde los personajes como Foggy, Karen Page, su padre Jack Murdock o Ben Urich... funcionan muy bien en todas y cada una de sus apariciones, dando lugar a momentos decisivos, que marcarán de una manera u otra las acciones de nuestro querido protagonista.
Pero, sin lugar a dudas lo que es más importante para toda historia de superhéroes es tener un contrincante que le ponga contra las cuerdas y que tenga que superarse a sí mismo para poder derrotarlo en el último momento. En este caso encontramos en la némesis del enmascarado al personaje más importante (y el que más hype creaba), no es otro que Wilson Fisk alias Kingpin. Un criminal despiadado que controla el crimen desde su torre de marfil, encarnado por Vincent D'Onofrio, nuestro querido soldado patoso de La chaqueta metálica. Es el personaje antagónico casi perfecto, un juguete roto que es capaz de destrozarte con todo su poder, tanto físico como económico y que tiene en su relación romántica con Vannesa un contrapunto de humanidad que le dota de muchas aristas, siendo uno de los personajes con más matices. 

Las cosas siempre se le ponen muy crudas al pobre Daredevil y como todo buen superhéroe hay un abundante número de escenas de acción que aquí están tratadas con mucho mimo, mostrándonos peleas con violencia desagradable y no muy efectista como un Cronenberg tardío. Coreografías que enmarcan diferentes estilos de artes marciales así como realismo sucio, juegos con el fuera de campo y un montaje muy acertado. Siendo clave en muchas ocasiones las secuelas de dichos combates (tanto las heridas recibidas como el cansancio), no como en las películas de sus hermanos cinematográficos en las cuales pocas veces están extenuados o tienen heridas de los enfrentamientos anteriores. Daredevil es real, de carne y hueso. Es un hombre imperfecto, con sus aciertos y sus errores, que lucha por la justicia para intentar sacar su barrio a flote. Esto crea una empatía total del espectador, el sentido del esfuerzo, la lucha de un hombre.
Tras una primera temporada notable, esperamos desde ya su continuación con el anuncio de Punisher como personaje estrella y a pesar de estar enmarcada dentro del universo de Los vengadores, esto no es un lastre. Las claves son bien distintas, esto no es cine. No hay que olvidar que estamos ante una televisión privada, donde se permiten tratar los temas de una forma diferente, cosa muy importante debido a esa crudeza de la que busca en todo momento. Así que esperemos que en breve nos lleguen más noticias sobre la nueva temporada de Daredevil, el héroe ciego que nos ha hecho ver que estas historias pueden triunfar fuera de las viñetas con la óptica pertinente. Sin duda el futuro del personaje es prometedor.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Algunos apuntes sobre la segunda temporada de True Detective

true detective temporada 2
Las comparaciones son odiosas. Eso es una realidad, en la mayoría de los casos es inevitable y en este más aún. Estamos hablando de True Detective: una serie donde cada temporada supone un punto de partida, con personajes nuevos y renovado equipo técnico, aunque manteniendo parte de las claves temáticas y formales intactas. 
También es cierto, que el creador y showrunner Nic Pizzolato ha intentado alejarse lo máximo de la historia protagonizada por Woody Harrelson y Mathew McConaughey. Aún así, es difícil para los espectadores no acordarnos de ella, sobretodo por todo lo que ha significado dado su carácter de culto. 
Por lo tanto, la pregunta más interesante es, ¿hasta qué momento mantendrán el pulso las dos temporadas por alcanzar el olimpo seriófilo? El tiempo lo dirá. 
A pesar de que aún no han sido emitidos la totalidad de sus episodios, hemos decidido dar nuestra opinión sobre lo que nos está pareciendo la serie. Por lo tanto aunque toda valoración a estas alturas es incompleta, consideramos que si son suficientes datos para hacer un primer acercamiento más que digno al serial policíaco más exitoso de la televisión. Aquí tenéis algunos apuntes...

Al empezar a ver el primer episodio es fácil apreciar como en un par de escenas volvemos a estar atrapados en la particularísima ficción de Pizzolato, encontrándonos sus lugares comunes; monólogos grandilocuentes, amor por el noir, tempo reposado, escenas de cruda violencia y mucho desarrollo de personajes (en este caso acentuado por la coralidad de la historia). A pesar de esto lo que más destaca al primer golpe de vista, es la atmósfera. Un elemento clave, totalmente rupturista, un ambiente turbio, pero más realista, menos Chtulu pero sin restarle un ápice de interés, esto lo marca sobretodo el espacio-tiempo donde se desarrolla la ficción, en este caso la ciudad ficticia de Vici en California, en la actualidad.
Por lo tanto, pasamos del entorno rural a la ciudad y de un par de detectives a la caza de un asesino en serie, a una ciudad donde la corrupción ha creado a unos personajes moralmente ambiguos que se mueven entre el bien y el mal entre los que encontramos a los protagonistas, es este caso el punto de visto está focalizado en cuatro personajes: Ray Velcoro (Colin Farrel), Paul Woodrugh (Taylor Kitsch), Ani Bezzerides (Rachel McAdams) y Frank Semyon (Vince Vaughn), la gran revelación de la serie sin ninguna duda.
Los tres primeros son agentes de la ley, con sus más y sus menos en su vida personal, que se verán envueltos en un caso que les hará unirse para resolver un asesinato que afecta mucho al cuarto personaje, Frank Semyon. Un hombre con más aspiraciones que ser un simple mafioso que se embarca en una lucha por hacer legales sus negocios, pero el business empresarial es peligroso. 
true detective mcadams

La serie sigue manteniendo una gran factura (hablamos de la HBO, casi parece obvio), a pesar de la salida de Adam Arkapaw, el director de fotografía de la temporada anterior. Lo que tiene más notoriedad en nuestra opinión, es la ausencia del realizador Cary Fukunaga, siendo sustituido por varios directores repartidos durante la temporada, el más destacado sin duda es Justin Lin, quien nos dejó a todos con la boca abierta por haberse embarcado en un proyecto tan alejado de su zona de confort. La verdad sea dicha, el director de The Fast and the Furious 5, resuelve bien pero el listón estaba muy alto. Es correcto dentro del gran nivel que tiene la serie, pero somos muy exigentes. Aunque hasta el momento la serie ha tenido escenas memorables, les falta algo más de nervio, manteniendo siempre la compostura con un lenguaje fílmico bastante comedido.

La serie es un esperado reencuentro, que nos hará revivir los elementos que nos hicieron disfrutar de la primera temporada pero con una historia diferente, con personajes nuevos y algunas sorpresas. Lo único que podemos hacer es seguir disfrutando capitulo a capitulo del universo Pizzolato, puede que te gusta más o te guste menos... pero es que las comparaciones son odiosas. Y cuando acabe el último capitulo de la serie protagonizada por Colin Farrel, estaremos obligados a elegir cual es nuestro True Detective.

Continuará...