viernes, 11 de marzo de 2016

Narcos (2015). Primera temporada


¡Menudo sorpresa nos hemos llevado con esta serie!. Su fama era mayúscula a pesar de lo cual acudiamos excepticos a su visionados y la verdad sea dicha, la propuesta es una de las más valiente de la historia de la televisión moderna. Un drama criminal con grandes dosis de documento histórico sobre el narcotraficante Pablo Escobar. Es un gran ejemplo de como abordar una historia de un personaje tan popular sin caer en las zonas comunones de los clásicos biopics. Aplaudimos esta propuesta y desde ya, para este blog es considerada la mejor serie de 2015 sin ninguna duda (lo sentimos HBO).


Desde el capitulo piloto nos sumergimos en esta profunda y compleja historia, que no solo retrata a un personaje si no a una época y un país. Elementos claves y definitorios para describir a Escobar y cada uno de los personajes, en una formas de acercarnos a hechos reales de una manera muy interesante, haciendo que el espectador no se separe de la historia en ningún momento. Poder dedicar su tiempo a todos los prismas que le definen y no solo quedarse con lo superficial, si no que nos enseña todo el ambiente que le rodea, el mundo de las drogas, la politica, la sociedad. Todo forma parte de esta serie.


Al principio, con el episodio piloto, te puedes sentir confundido, no sabes a que esta jugando el relato, pero es un prologo a la historia, una hora de presentación de los personajes y del macrocosmos donde nos estamos introduciendo. Lo mejor de todo, es que a pesar de esto, el ritmo es endiablado. A nivel logístico no podemos imaginar el derroche de medios que se necesitan para rodar algo tan elíptico y con tantas localizaciones distintas. Pero una vez, que se asienta la serie, el ritmo no decae. Es frenética, no para de contar y contar, solo hay algunas escenas más o menos reposadas pero el resto es un thriller humanista donde el bien y el mal tienen cabida en un infierno terrenal como fue la Colombia de la época con esa lucha entre los narcos y la autoridades del país (con la DEA de por medio, como no).

Un elemento clave para toda serie, es su punto de vista y aquí la narración y voz en off corre a cargo del presunto protagonista, el agente de la DEA Steve Murphy. Un estadounidense que decidir irse a Colombia para acabar con el cárter de Medellín, algo que le hará replantear su propia manera de actuar y ver la vida con otros ojos. Su lucha por eliminar las drogas va paralela a la ascensión de Escobar a nivel social. Un juego de contrastes bastante interesante para el espectador.


En conclusión, una historia que todos conocemos pero contada con muchísimo gusto, que te mantendrá atrapado en una trama policiaca que será la escusa para el retrato social, con unos personajes muy interesantes además de una fractura espectacular gracias a los grandes directores de los diez episodios que componen la temporada. No hay escusa, tienes que ver Narcos. Asignatura obligatoria.

martes, 8 de marzo de 2016

Éramos pocos y llegaron los aliens (2015) de Robbie Pickering

 Éramos pocos y llegaron los aliens (2015) de Robbie Pickering Freak of nature


El otro día, estaba de tirado en casa. Uno de esos días que se te pasan mil planes por la cabeza pero que no sabes cual escoger y al final te encuentras ahí tirado. Pues bien, yo en cambio agarre las llaves de mi coche y me fui a un lugar mítico. Mítico, por que ya es raro encontrarlos, parece que tienes que esperar a que te llegue un mensaje en el móvil que te diga donde está ese sitio, y entrar con una clave ultra secreta. Si amigos, hablo de los videoclubs. 


Pues bien, me encontraba en el videoclub, entre varias estanterías llenas de películas de estrenos. De las que habían triunfado en los Goya, de las que se avecinaban que iban a triunfar en los Oscar o al menos dar la sorpresa, y otras tantas que prometen espectáculo seguro. Y entre todas esas carátulas, de pronto, sobresalió una. Una carátula bastante llamativa, de esas que presientes que están destinadas a matar esas tardes aburridas, y de las que no quieres cometer el coco, sino más bien, puro espectáculo sin complejos. Hablo de "Eramos pocos y llegaron los aliens". La mala traducción de su titulo en ingles "Freaks of Nature". Una guerra que ya hay que darla por perdida, porque aquí tenemos por costumbre cambiar los títulos por que sí, sin sentido aparente, y encima algunas veces nos lucimos de lo lindo con momentos de tanta brillantez como el que tuvo el culpable de esta traducción.


Vía: www.sensacine.com

Pero vayamos al grano. A la película en cuestión, la cual nos sitúa en un planeta tierra en el que conviven humanos, zombies y vampiros. Cada uno a su rollo. Sin crisis financiera ni guerras aparentes. Un preludio, algo crepuscular, que se intenta acercar más a la saga de película que intenta hacernos reír con chistes malos sobre las películas más famosas de algún género en cuestión o del año en cuestión. Sí, hablo de toda esa saga como "Paranormal Movie" o "Disaster Movie". Pero que no ofrece nada nuevo al género. 
Simplemente es un espectáculo simplón, un refrito de zombies, vampiros, humanos, y como no, de aliens. Una historia en la que tenemos caras conocidas, como la de Joan Cusack y Vanessa Hudgens, entre otras. Esta última, solo esta para hacer las delicias de los varones adolescentes. 
Un guión bastante pobre, lleno de chistes hormonados, y que no hace más que desperdiciar una oportunidad de dar algo fresco al género, de reinventarse, y más, estando en una década en la que este género ha dado muchas sorpresas. Una pena que acabe pasando sin pena ni gloria. 

lunes, 7 de marzo de 2016

Cien años de perdón (2016) de Daniel Calparsoro

Cien años de perdón bancos película robos

Como ya hemos comentado con anterioridad, el cine español está aprovechando la situación de nuestro país para nutrir sus ficciones, dándole un toque actual que consigue el interés del espectador medio. En el caso que nos ocupa, la cinta de Calparsoro es un ejemplo perfecto de ello. Un thriller sobre un atraco a un importante banco en Valencia, que tiene mucho contenido de este tipo, centrado en un retrato de la política y la sociedad de nuestros días que no dejará indiferente a nadie. Quizás, esta especie de subgénero (con Tarde de perros como punta de lanza) pueda parecer manido pero la película sabe virar con otra trama que subyace del robo y que en su título tiene su mayor baza.


Daniel Calparsoro se puede considerar uno de los directores patrios con mejor conocimiento de los mecanismo del cine palomitero en el sentido estadounidense de la palabra. Teniendo una puesta en escena nada desdeñable con un dominio del ritmo y con secuencias de acción rodadas con mucho oficio. Sin duda, esta película para él es un juguete en manos de un niño. Posee un control total de la puesta en escena y que a pesar de los referentes con los que se mueve, se disfruta como una propuesta totalmente fresca. Quizás en nuestra cinematografía no se encuentran muchos títulos de este tipo, lo cual facilita un poco la causa.


Cien años de perdón cine español



A pesar de todo un reparto de caras conocidas como Luis Tosar, Raúl Arévalo, Luis Callejo o Jose Coronado, no es si no Rodrigo de la Serna quien se lleva el gato al agua, con una interpretación soberbia, dando vida a El uruguayo, un personaje difícil. El líder  de la banda de atracadores, un hombre de caracter fuerte pero con sus inseguridades y sus dudas, que según el guión puede que sea el personaje mejor desarrollado de la película, a pesar que el Gallego de Luis Tosar es quien vende la película (según Mediaset, claro).


En conclusión, Cien años de perdón nos trae a nuestro país una cinta espectacular de las que no estamos acostumbrados a ver, jugando con las claves de un género muy hollywoodiense pero añadiendole contenido y personajes con el que nos sentimos muy identificados (la crisis actual, los corruptos y todas esas afecciones nacionales). Una película muy bien dirigida e interpretada que tiene todo los elementos para llevarse una buena recaudación de taquilla.