viernes, 22 de julio de 2016

Stranger Things (2016). Primera temporada


Si nos sigues con asiduidad no te parecerá una locura que destaquemos esta nueva oferta de ficción como la piedra de toque seriefila de este verano. Amamos Netflix y pese a sus altibajos siempre esperamos con los brazos abiertos a cualquier novedad en su catálogo, más si cabe cuando viene precedida por el rótulo de A Netflix Original Series.


En este caso, Stranger Things nos propone una historia novedosa para el formato televisivo siendo un consciente homenaje a nuestra nostalgia cinematográfica sobre todo a aquella recogida en los 70 y en mayor medida a la década de los 80 (donde transcurre la acción). La historia arranque de forma impecable y tras una pequeña escena de presentación del entrañable grupo de niños formado por Mike, Dustin, Lucas y Will, nos plantean rápidamente el conflicto que da origen a la serie: la desaparición de este último.


El grupo de amigos deciden salir en busca de Will, desobedeciendo la voz de los adultos donder encontrarán a una misteriosa niña llamada Once, la cual dinamitará la relación entre los chicos y a la vez que hace avanzar la trama hacia terrenos más conocidos para todo fan de Stephen King.


Stranger Thins Serie Netflix

Una de las claves de la serie es aceptarse tal y como es, debido a que es una obra que bebe de muchas fuentes no se avergüenza de sí misma, jugándolo como una gran baza que la aproxima a su espectador ideal. Aquel que vivió una etapa importante de su vida en esas ficciones que marcan de por vida.


Aunque muchos medios especializados no han parado de insistir en la influencia de Spielberg e incluso Zemeckis, nosotros la aceptamos a medias. Debido a que no solo por ser protagonizado por un grupo de niños y tener sus conflictos familiares es algo exclusivo del director de La lista de  Schindler. Además, esa luz y esa comedia de aventuras se disipan a las primeras de cambio mostrándonos un universo totalmente alejado de E.T. o Los Goonies y más cerca de Wes Craven, el cine de terror y en particular el slasher. Nos encontramos sin duda ante una serie para adultos con contenido no apto para menores. 


Sin duda alguna, el debut en la TV como showrunners de los Duffer Brothers no puede ser más acertado. Una historia que genera interés con una estética y atmósferas maravillosas, a lo que se suma un reparto donde a pesar de tener a rostros conocidos como Winona Ryder o Mathew Modine son los críos los que se llevan el gato al agua, debido a su carisma y a la particular visión que tienen ante los conflictos, mucho más interesantes que la de los adultos.


La serie se cierra con un total de 8 episodios, los cuales se ven de una sentada y te dejan satisfecho cuando dan a su fin. No sabemos como será la segunda temporada, pero esta claro que la historia da para más, habiendo sembrado futuros conflictos, a pesar de la cual es bastante autoconclusiva. Por nuestra parte, después de ver Stranger Things tenemos claro que es una serie a tener en cuenta.