lunes, 20 de febrero de 2017

La La Land (2016) de Damien Chazelle

Vía: FilmAffinity

Melomanía: Pasión y entusiasmo por la música.

Si por algo se caracteriza el cine de Damien Chazelle es por el amor que profesa a la música (y el Jazz en particular). Un valor que utiliza para crear un híbrido entre las posibilidades narrativas que se produce de su mezcla con el cine. Si bien son medios que se complementan, el joven director es capaz de unificarlos convirtiéndolos en un todo y su último cinta  es clara muestra de ello. Un producto compacto, mezcla de añorado homenaje y modernidad plástica con Hollywood como telón de fondo. Y es que, La La Land es pura dinamita. Las canciones te conducen de una escena a otra con gran virtuosísmo y no te darás cuenta de ello hasta que salgas del cine. Probablemente días después cuando serás consciente de como no se te quitan las canciones de la cabeza porque para que este tipo de cine funcione los temas tiene que ser muuuy buenos. ¡Nosotros ya lo tenemos en el Spotify!



Sin duda, Ryan Gosling sale victorioso del reto gracias a su faceta como músico en el grupo Dead Man's Bones y que seguro le sirvió para interpretar el papel en la nueva cinta de Terrence Malick. Pero no es si no Emma Stone quien se hace con el corazón de los espectadores, con una interpretación que domina a la perfección. Una candida belleza, una emoción frágil y una comocidad ingenua en un personaje que funciona gracias a la química con su partenaire masculino. Sin duda Chazelle no se la a jugado a la hora del casting, siendo esta la tercera película en la que ambos comparten protagonismo.


Drama: Género literario caracterizado por un final trágico. 

Si bien es cierto que para que exista una historia (según Robert McKee) tiene que haber un drama, esto no es condición sine qua non en el género de musical clásico como Sombrero de copa. A pesar de la sencillez de la mayoría de las propuestas, no es si no la conjunción de la música y el baile la que marca la funcionalidad de estas obras. El relato tiene que estar siempre presente, avanzando poco a poco, paso o pasa. Las canciones se benefician de ello como vehículo perfecto para discurrir por ella, ensimismando al espectadorEl drama romántico en concreto es esencial en este tipo de género y La La Land al ser un sentido homenaje, se rige por las mismas claves: El optimismo, la delicadeza, lo ingenuo y la estética visual.



Es verdad que estas claves se rompen con el final, que parece que más que darle la vuelta al musical clásico esta jugando con las emociones del espectador, ya que después de presentarnos un romance durante tanto tiempo no puedes alejarte tanto de eso, a pesar de lo impactante que pueda resultar como último acto.


Sin duda, estamos ante la película del año, que te hará creer en el musical tanto como a nosotros, pudiendo formar desde ahora parte de nuestra lista musical de manera casi inmediata. A pesar de que sigue jugando con los mismos mecanismos que en Whiplash, la historia no es tan potente pero gracias a la ilusión de todo los elementos musicales, es imposible no caer rendido ante esta fábula y creer en el amor. Una vez más...

viernes, 3 de febrero de 2017

The Crown (2016) Primera temporada

Vía: eCartelera

El biopic es un "género" de sobra conocido por todos. ¿Verdad? Sabemos como funciona y cuáles son las claves. Es un producto que funciona muy bien, tanto en términos de taquilla como en crítica. Su éxito es directamente proporcional al interés que genere el personaje que protagoniza el relato. Hay muchos casos, clásicos y modernos; desde músicos, a toreros, científicos, presidentes, jugadores de fútbol... de todo. Siempre que este se centran en un mito, hay un valor añadido interesantísimo: conocer el lado humano. Ver a ese personaje en su vertiente más personal y confrontarlo con la imágen de estrella que conocemos a nivel de cultura pop. Este es el punto de vista de la gran superproducción de Netflix, la historia de la coronación de Isabel II en formato serie bajo el título The Crown. Su accesión a la corona y su primeros compases de reinado viendo como eso le afecta a ella, a su familia y a la nación. Una perspectiva muy interesante y que nos acerca a ella de una forma similar a lo visto en la película The Queen.


Quizás no parece una historia para cualquier espectador dado el interés que genera el personaje en cuestión, pero está contando de una forma tan elegante y con esa mezcla de épica e intimidad que solo se me antojan piropos para la serie. Así que aunque a priori, la Reina te la sude merece la pena acercarse a esta ficción. No solo porque conocerás los hechos históricos si no que verás a la persona enfrentarse a ellos. La que soporta el peso de la corona de Inglaterra, entendiendo que sus decisiones y las consecuencias de las mismas, como nos ocurren a todos en nuestras respectivas vidas. En un ejercicio de empatía donde se rompe con la imagen que tenemos de la vieja monarca que hemos visto tanto por la tele y nos abre las puerta a la historia de Isabel. Una chica que ve como su vida cambia radicalmente cuando su padre fallece se ve obligada la reina en Inglaterra. 

Vía: www.americatv.com.pe

La serie mantiene muy bien el ritmo y mezcla de forma eficiente los hechos documentados con las ficciones que crean alrededor de la familia. Si bien es verdad que entrelazar las imágenes de archivo le facilita mucho la cosa en temas de produccion además de dar verazidad al relato, se antoja como un elemento demasiado sobado y que en la misma casa han utilizado para otra de sus series más famosas. En Narcos el montaje elíptico funciona mucho mejor, quedando más compacto y sin parecer una escusa sino un medio para ver que a pesar de los violentos hechos que vemos pasaron de verdad.


Calidad es la palabra que mejor la define. Gracias a una factura técnica y artística que quita el hipo, con una historia que va para largo. Una mirada hacia una mujer que todos conocemos pero de la que no esperábamos semejante atractivo cinematográfico y que a pesar de parecer repipi, nos está contando algo que todos nosotros podemos sentir. Al fin y al cabo, las personas nos suelen mover las mismas inquietudes, los mismos miedos y los mismos sueños. Y esto también le ocurre a Isabel. God save the queen!